ESTATUTOS DEL APOSTOLADO MUNDIAL DE FÁTIMA

INTRODUCCIÓN

1."Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas." (Mc 1, 3). El Mensaje de Fátima representa una nueva intervención de Dios en la Historia de la humanidad. . Tiene el carácter universal que recoge el eco del  Evangelio con la originalidad y simpleza de la primera catequesis cristiana, precisamente al convocar a la oración y la penitencia, que nos guiará a la conversión, a la “metanoia”, al cambio de vida.

"Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados” (Hechos 3, 19); “No ofendan más a Nuestro Señor porque Él está muy ofendido" (Aparición del 13 de octubre de 1917).

Ciertamente, el mensaje de Fátima es un eco de la Palabra de Dios revelada en Cristo. .

El mensaje de Fátima, al proclamar la primacía de Dios, repite a la gente la verdadera senda del Evangelio: "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se acerca; arrepentíos y creed en el Evangelio.” (Mc 1, 15).

2. Las apariciones de Fátima nos indican claramente que Nuestra Señora nos llama a un amor más profundo y mayor reverencia a la Santísima Trinidad que nos lleve a enmendar nuestra vida; oraciones y penitencia para reparar nuestros pecados y por la conversión de los pecadores;  una devoción más auténtica a la Eucaristía, devoción al rosario y la consagración a su Inmaculado Corazón. La urgente necesidad de una respuesta a este Mensaje y la activa promoción del mismo, en pro de la salvación de las almas y de la paz, es, por la gracia  de Dios, la fuerza que impulsa la difusión del Apostolado de Fátima en todo el mundo.   

3. Según las palabras del Papa Juan Pablo II: “El llamado evangélico al arrepentimiento y la conversión, pronunciado en el mensaje de la Madre (en Fátima), permanece siempre relevante. Tiene mayor importancia en la actualidad porque es todavía más urgente” (Papa Juan Pablo II, 13 de mayo de 1982, en Fátima, Portugal). 

“Fátima, en su mensaje y su bendición, es la conversión a Dios. Aquí se siente el testimonio de la redención de la humanidad, por la intercesión y con el auxilio de Aquella que con su pie siempre aplastó y aplastará la cabeza de la serpiente antigua” (Papa Juan Pablo II, 13 de mayo de 1991, en Fátima, Portugal). 

“Es como sí aquí... las palabras pronunciadas en el Gólgota resonaran con un nuevo eco.” (Papa Juan Pablo II, 13 de mayo de 1991, en Fátima, Portugal). 

Según el plan divino, “una mujer vestida del sol” (Apoc. 12, 1), bajó del cielo a esta tierra para visitar a los niños predilectos del Padre. Ella les habla con la voz y el corazón de una madre.

El mensaje de Fátima es una llamada a la conversión, alertando a la humanidad para que rechace al "dragón", que, con su "cola arrastró un tercio de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra" (cf. Apoc. 12, 4). La finalidad del ser humano es el cielo, su verdadera casa, donde el Padre celestial, con su amor misericordioso, espera por todos. (Papa Juan Pablo II, 13 de mayo, 2000)

Dios no quiere que nadie se pierda; por eso, hace dos mil años, envió a la tierra a su Hijo, "a buscar y salvar lo que estaba perdido" (Lc 19, 10). Él nos ha salvado con su muerte en la cruz; ¡Que nadie haga vana el poder de esa cruz! Jesús murió y resucitó para ser "el primogénito entre muchos hermanos" (Rm 8, 29). (Juan Pablo II, 13 de Mayo de 2000, en Fátima).

“Con su solicitud maternal, la Santísima  Virgen vino aquí, a Fátima, a pedir a los seres humanos  que "no ofendan más a Dios, nuestro Señor, que ya está muy ofendido". Su dolor de madre la impulsa a hablar; está en juego el destino de sus hijos. Por eso pide a los pastorcitos: “Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, pues muchas almas van al infierno pues no hay quien pida y se sacrifique por ellas". (Juan Pablo II, 13 de Mayo de 2000, en Fátima)

Y, aunque no hemos visto todavía la culminación del cumplimiento de la parte final de esta profecía, vemos que nos encaminamos poco a poco hacia ella a grandes pasos. Si no renunciamos al camino del pecado, del odio, de la venganza, de la injusticia violando los derechos de la persona humana, de inmoralidad y de violencia, etc.….Y no digamos que de este modo es Dios que nos castiga; al contrario, son los seres humanos que por sí mismos se preparan el castigo. En su bondad, Dios nos advierte con premura y nos llama al buen camino, respetando la libertad que nos ha dado; por eso los seres humanos  son responsables” (Carta de la Hermana Lucia a Juan Pablo II, 12 de Mayo de 1982 citada por Juan Pablo II en su alocución en Fátima el 13 de mayo de 2000).

ARTÍCULO I. NOMBRE

El nombre de la organización es Apostolado Mundial de Fátima (el “Apostolado Mundial”). Es una asociación pública internacional de fieles, con  personalidad jurídica.. El Apostolado Mundial tendrá su sede en Domus Pacis en Fátima, Portugal. Su dirección domiciliar será el  Apartado Postal 1, 2495-438 Fátima, Portugal.  

ARTÍCULO II. PROPOSITO

El propósito del Apostolado Mundial es:

1- La promoción de las auténticas enseñanzas de la Iglesia Católica y el estricto cumplimiento de los principios básicos del Evangelio.

2- La santificación personal de sus miembros mediante la fiel adhesión al mensaje de Fátima.

3- La promoción del bien común mediante la difusión de mensaje de Fátima.

4- Y además de estos tres fines generales, el Apostolado Mundial de Fátima tiene el propósito específico de difundir la “Promesa del Apostolado Mundial de Fátima”.

El Apostolado Mundial de Fátima colabora con diversas expresiones de devoción a Nuestra Señora de Fátima, manifestadas en diversos medios aprobadas por la Iglesia.

ARTÍCULO III. AFILIACIÓN

A. Miembros individuales del Apostolado Mundial: El mínimo requerido para la adhesión a los principios del Apostolado Mundial es la realización de una promesa comprometiéndose a:

§1. Ofrecer todos los días los sacrificios requeridos por el cumplimiento del deber diario de cada uno en la observancia fiel  de la ley de Dios.

§2. Rezar cinco decenas del Rosario a diario mientras se medita en los misterios

§3. Usar el Escapulario marrón de Nuestra Señora del Monte Carmelo como símbolo y recordatorio de la consagración personal a nuestra Señora.

§4. Observar el primer sábado de cinco meses consecutivos, con la intención de reparar al Corazón Inmaculado de Maria, practicando  la confesión sacramental, la comunión sacramental, la recitación de cinco décadas del Rosario, haciéndole compañía a Nuestra Señora durante quince minutos, meditando en los misterios del Santo Rosario.

Al difundir el mensaje de Fátima, los miembros se unirán con el Santo Padre y los obispos y sacerdotes junto con él. Al actuar en nombre del Apostolado Mundial, deberán restringirse a los términos del mensaje de Fátima y las prácticas autorizadas del Apostolado.

Los miembros individuales tienen derecho a participar en los asuntos del Apostolado Mundial sólo a través de las actividades de su respectiva Organización Nacional.

B. Organizaciones nacionales. Las organizaciones nacionales del Apostolado Mundial pertenecerán a las siguientes categorías:

1. Países principales: Aquellos países cuya Conferencia de Obispos o donde varios de los Obispos diocesanos hayan  reconocido al Apostolado Mundial de Fátima mediante un documento impreso tienen la condición de Centro Nacional.

Además, estos países han celebrado una elección nacional de funcionarios en los últimos años. Dichos países tendrán que haber cumplido también con sus obligaciones a tenor de lo dispuesto en el Artículo VII de la presente Constitución. Cada país principal tendrá y proporcionará constancia de la aprobación del Obispo diocesano con jurisdicción sobre el Centro Nacional. .

2. Países en desarrollo: Aquellos países que tengan un obispo, o más, que ha reconocido el Apostolado de Fátima en el país, pero en los que no se han realizado elecciones nacionales de funcionarios tienen la condición de Países en desarrollo.

3. Países principiantes: Aquellos países en los que hay miembros individuales y Células de oración en grupo, pero que no han sido reconocidos por el obispo ni realizado elecciones nacionales, tienen la condición de Países Principiantes.

La Junta de Síndicos tendrá el derecho a agregar o cambiar los requisitos sujeto a la aprobación en la siguiente asamblea del Concilio Internacional. 

La Junta de Síndicos formará un comité de credenciales al que se remitirán todas las disputas relativas a la clasificación de la organización nacional.

Las naciones principales que ejecuten estos estatutos serán los miembros inciciales del Apostolado Mundial.

A partir de este momento,  una nación principal  puede llegar a ser miembro cuando:  (1) cumple los requisitos aprobados por la Junta de Síndicos, (2) por aprobación de la autoridad eclesiástica competente, (3) aceptación de la nación principal por la Junta de Síndicos. 

En caso de una disputa de si una nación principal puede llegar a ser miembro, esa disputa será referida al Comité de Credenciales.

ARTÍCULO IV. CONCILIO INTERNACIONAL

Se convocará un Concilio Internacional una vez cada cuatro años durante la segunda semana de noviembre a partir del mes de noviembre de 1999.

Se podrá convocar un Concilio Internacional extraordinario con la petición escrita del cuarenta por ciento de los delegados del Concilio Internacional precedente o por petición de la Junta de Síndicos. Todas las limitaciones de tiempo y otras condiciones contenidas en estos estatutos se mantendrán en efecto en estos Concilios Internacionales extraordinarios.

Las asambleas del Concilio Internacional se llevarán a cabo en Domus Pacis, cuyo propietario facilitará todas las instalaciones necesarias para dichas asambleas. 

A. Convocatioria. La Secretaría Internacional cursará la notificación de la asamblea del Concilio Internacional por el medio más eficiente que disponga y con seis meses de antelación a la asamblea.

B. Delegados. (1) Cada Centro Nacional tendrá derecho a nombrar dos delegados para el Concilio Internacional, un sacerdote y un laico. Estos delegados serán elegidos por su organización nacional respectiva.

(2) Cada País principal proporcionará a la Secretaría Internacional el nombre, la dirección, el número de teléfono y la dirección de correo electrónico (e-mail) (si corresponde) de sus delegados con un mínimo de sesenta días de antelación a la primera fecha de la asamblea del Concilio Internacional.

(3) La Secretaría Internacional certificará la lista de los Países principales con derecho a enviar un delegado y la lista de los delegados y entregará la lista completa a cada País principal por el medio de comunicación más eficaz, con un mínimo de treinta días de antelación a la primera fecha del Concilio.

(4) Cada delegado tendrá derecho a un voto para cada asunto que someta a votación ante el Concilio Internacional. En la eventualidad de que un delegado no pueda asistir al Concilio Internacional, esa persona podrá nombrar a un delegado asistente (apoderado) para que vote en su lugar. Los poderes de representación se extenderán por escrito, estarán dirigidos a la Secretaría Internacional y estarán firmados por el delegado que no pueda asistir. Ningún delegado asistente podrá tener más de un poder de representación.

C. Asistencia de personas que no sean delegadas. Los representantes de Países principales (que no sean delegados), Países en desarrollo y Países principiantes podrán asistir a la asamblea del Concilio Internacional, pero no podrán participar en los procedimientos bajo ningún concepto.

Todos los asistentes que no sean delegados proporcionarán constancia de la aprobación de su asistencia por parte de su Obispo diocesano.  

D. Agenda. La agenda de la asamblea del Concilio Internacional será preparada por la persona o las personas designadas por la Junta de Síndicos y será entregada por la Secretaría Internacional a los delegados con un mínimo de treinta días de antelación al primer día del Concilio Internacional. Dicha notificación se enviará por el medio más eficaz que se disponga.

E. El Concilio Internacional elegirá la Junta de Síndicos entre sus miembros y la misma estará compuesta por nueve miembros que ocuparán sus cargos hasta el próximo Concilio Internacional, o bien hasta que se elija y califique a su sucesor, como sigue:

(1) Presidente Internacional

(2) Vice-presidente Internacional

(3) Tesorero Internacional

(4) Secretario Internacional

(5) Consejeros (cinco)

F. Quórum. Se deberá contar con la presencia de un tercio del número de Países principales a efectos de que el Concilio Internacional tenga quórum presente y se traten los asuntos pertinentes en la asamblea.

G. Votación. Todas las votaciones se realizarán mediante voto secreto y se requerirá contar con el voto de mayoría de los asistentes con derecho a votar para aprobar todo asunto.

Los miembros del Consejo Internacional elegirán sucesivamenteal Presidente Internacional, el Vice-presidnete Internacional, el Tesorero y el Secretario, por medio de votación individual para cada posición.

Los últimos cinco miembros de la Junta de Síndicos serán elegidos en una única votación. En cada votación, la persona con mayor número de votos será electa síndico. Si en una votación quedasen vacantes, en la próxima votación se incluirán tantos nominados como vacantes hayan. Para cada sucesiva votación, la persona que recibió menos votos en la votación anterior será eliminada de la siguiente votación. .

Cada votación tendrá que contener tantos nominados como vacantes existan en la Junta de Síndicos y nadie puede ser nominado más de una vez en una votación dada.  Cualesquier votación que no cumpla con estos requisitos será considerada nula y no será contada.

H. El Presidente Internacional presidirá el Concilio Internacional y todas las asambleas se realizarán de conformidad con la última edición de Robert’s Rules of Order.

ARTÍCULO V. JUNTA DE SINDICOS

A. La Junta de Síndicos administrará los asuntos del Apostolado Mundial de Fátima.

B. Los nombres de los síndicos elegidos por el Concilio Internacional serán presentados al Obispo de Leiria-Fátima en un plazo de siete días desde la conclusión del Concilio Internacional. Si el Obispo no confirmara a la persona o las personas que se eligieran de esa manera, dicha vacante será llenada por los otros síndicos,  quienes celebrarán una conferencia telefónica convocada con un mínimo de dos semanas de antelación.

C. Reuniones del Consejo de Administración. El Consejo se reunirá por lo menos una vez al año en Domus Pacis. Todos los planes para dichas reuniones serán coordinados por el administrador de Domus Pacis y la Secretaría Internacional.

El costo de la celebración de dicha reunión correrá por cuenta de Domus Pacis y se acreditará a lo que deba pagar Estados Unidos en su cuota estatutaria.  

Se podrá convocar otras reuniones (1) a solicitud del Presidente Internacional o (2) a solicitud  de la mayoría de los miembros de la Junta de Síndicos. .

Dicha reunión se realizará mediante una conferencia telefónica, siempre que cada uno de los miembros haya recibido la correspondiente notificación de la reunión con una semana de antelación.

D. El Presidente Internacional presidirá todas las reuniones de la Junta de Síndicos.

E. El Moderador Episcopal. En reconocimiento a la importancia del estricto cumplimiento de las auténticas enseñanzas de la Iglesia Católica y de la importancia del mensaje de Fátima a los efectos de esas enseñanzas, por el presente se designa al Obispo de Leiria-Fátima con carácter de Moderador Episcopal del Apostolado Mundial de Fátima.  

El Moderador Episcopal ejercerá el control de todos los asuntos que atañen a la fe y moral y, además supervisará el cumplimiento de los presentes estatutos por parte del Apostolado Mundial.

Se presentarán al Moderador Episcopal las minutas de cada asamblea del Concilio Internacional y de cada reunión de la Junta de Síndicos, en un plazo de siete días de su finalización, pero sin exceder un período de treinta días de la finalización de dicha asamblea o reunión.   

El Moderador Episcopal podrá vetar toda medida tomada por el Concilio Internacional o la Junta de Síndicos, si opina que la misma viola la fe y la moral de la doctrina católica o de estos estatutos. 

El Moderador Episcopal notificará a la Junta de Síndicos o al Concilio acerca de toda medida de ese tipo en un plazo de dos semanas de haber recibido las minutas. 

El Moderador Episcopal será miembro ex officio de todos los comités del Apostolado Mundial.

ARTÍCULO VI. FUNCIONARIOS

Presidente Internacional. El Presidente Internacional convocará y presidirá las asambleas del Concilio Internacional y las reuniones de la Junta de Síndicos y habrá de procurar que se observen y pongan en uso todas las normas de la organización. El Presidente será miembro ex officio de todos los comités.

Vice-presidente. El Vice-presidente asumirá las funciones del Presidente, cuando éste se lo solicite o cuando el mismo esté incapacitado o no esté presente para presidir. 

Secretario (a). El Secretario (a)  notifica a los miembros acerca de las asambleas ordinarias y especiales y les envía una copia de la agenda propuesta; lleva y mantiene un registro de las minutas de las asambleas y reuniones, distribuye copias a los que tienen derecho a recibirlas y se ocupa de la correspondencia. El Secretario (a) podrá desempeñar todas esas funciones a través de la Secretaria Internacional.

Tesorero (a). Tiene la responsabilidad de asegurarse que se lleven los registros correctos de todos los recibos y pagos de acuerdo con las prácticas generalmente aceptables de la contabilidad  y de proporcionar un informe de contabilidad completo e independiente preparado por una firma idónea.

El tesorero (a) también tiene la responsabilidad de peparar el  presupuesto de la organización y de su presentación anual a la Junta de Síndicos para su aprobación. 

ARTICULO VII. PRESUPUESTO

En cada reunión anual de la Junta de Síndicos, el Tesorero (a) presentará a consideración de la Junta un presupuesto preparado en colaboración con la Secretaría Internacional.

Los ingresos consistirán de:

- donaciones o legados hechos por cualquier persona;

- las recaudaciones provenientes de las imposiciones anuales que se cobran a los países principales;

- las rentas resultantes de la operación de Domus Pacis, como se describe en el acuerdo entre la Sede Internacional del Ejército Azul y el Blue Army of Our Lady of Fatima U.S.A. Inc.

Cada Nación Principal proporcionará al Secretariado Internacional, a más tardar el 30 de junio de cada año, una copia de su presupuesto anual, certificada por su Tesorero (a), quien avalará su veracidad y exactitud. El gravamen será el uno por ciento (1%) del ingreso anual del presupuesto de tal Nación Principal.

El Secretariado Internacional preparará y remitirá a cada nación principal su cálculo de la imposición, a más tardar el 31 de julio de cada año.

Cada nación principal pagará al Secretariado Internacional la cantidad de la imposición, a más tardar el 31 de diciembre de cada año.

En el caso que alguna nación principal no entregue su presupuesto no pague la imposición hasta el 31 diciembre de cada año, la secretaría internacional notificará a la nación implicada y permitirá seis meses para proporcionar la información o el pago solicitado. Si la nación principal no puede remediar la situación dentro del período especificado, la Junta de Síndicos puede tomar una acción adicional en su siguiente reunión. La acción adicional puede incluir sanciones monetarias o el retiro de la nación de la lista de naciones principales.

En la eventualidad de que alguna nación impugne la exactitud de la imposición, pagará la porción no impugnada y remitirá la disputa a la Junta de Síndicos para su resolución.

Los pagos en especie o para saldar las obligaciones del Apostolado Mundial de Fátima que realice alguna nación principal a terceros se aplicarán  como liquidación parcial de la imposición.

ARTÍCULO VIII. SECRETARÍA INTERNACIONAL

El Apostolado Mundial de Fátima tendrá un agente permanente, nombrado por la Junta de Síndicos, con sede en Domus Pacis cuyas obligaciones habrán de incluir lo siguiente:

A. Proporcionar todas las notificaciones exigidas por los presentes estatutos.

B. Proporcionar copias de las minutas de cada reunión de la Junta de S1ndicos a cada miembro.

C. Llevar y mantener las cuentas bancarias correspondientes según lo instruya la Junta de Síndicos.

D. Administrar el presupuesto del Apostolado Mundial de Fátima, en colaboración con el Tesorero (a).

E. Llevar y mantener los archivos del Apostolado Mundial de Fátima.

F. Mantener el flujo de información entre los diversos países, incluso los Países en desarrollo y los Países principiantes.

ARTÍCULO IX. APOSTOLADO DE LA JUVENTUD

En consonancia con el Concilio Vaticano Segundo en lo relativo al apostolado para la juventud, el Apostolado Mundial de Fátima se debe dedicar a la juventud en todos sus centros del mundo de acuerdo con el programa para los jóvenes.

ARTÍCULO X. RECURSOS

Los recursos de la organización provienen de aportaciones voluntarias y de las imposiciones que pagan los Países principales, según se describe en el Artículo VII.

Ningún funcionario o miembro de la organización tendrá responsabilidad personal alguna por las obligaciones de la organización si dicho funcionario o miembro ha realizado acciones de buena fe y en pro de los intereses de la organización.

El Apostolado Mundial de Fátima podrá adquirir, poseer, administrar, gravar o transferir cualquier tipo de bien de su propiedad, ya sea mueble o inmueble, o una combinación de ambos. Estas facultades se ejercerán de acuerdo con las disposiciones del Código de Derecho Canónico.

Es necesario contar con la aprobación de dos tercios de los miembros de la Junta de Síndicos para adquirir, transferir o gravar algún bien de propiedad.

ARTÍCULO XI. NORMAS Y RESOLUCIONES

Cuando no existan normas, reglamentaciones o estatutos específicos, se seguirán las normas del Código de Derecho Canónico.

Se podrán  presentar las resoluciones propuestas por adelantado o en la asamblea del Concilio Internacional.

ARTÍCULO XII. ENMIENDAS

Para modificar la presente Constitución, se requiere el voto de dos tercios del quórum de la asamblea del Concilio Internacional, con previa notificación por escrito a los delegados con un mínimo de noventa días de antelación.

ARTÍCULO XIII. DERECHO CANÓNICO

En todos aquellos asuntos no amparados por los presentes estatutos, se recurrirá al Derecho Canónico vigente y aplicable. Se aplicará también el Derecho Canónico en el caso de la disolución de la presente organización y de la distribución de sus bienes.

ARTÍCULO XIV. FECHA EFECTIVA

La presente constitución entrará en vigencia el 7 de octubre de 2005, enla Feista de Nuestra Señora del Santo Rosario. .

NOTA: En caso de cualquier conflicto en el uso de estos estatutos en diversos idiomas, la versión inglesa prevalecerá.

Estos estatutos en su forma original están depositados en los Archivos del Dicasterio (PONTIFICIO CONSEJO DE LOS LAICOS).

VATICANO, 7 DE OCTUBRE DE 2005                        SELLADO/GUZMAN CARRIQUIRY, SUB-SECRETARIO